La industria aeroespacial se basa en la precisión, el desempeño y la seguridad. Los procesos que dan durabilidad a los componentes de vuelo, desde el recubrimiento y el anodizado hasta la preparación de superficies y la pintura, también generan aguas residuales con cromo y níquel. Ambos están estrictamente regulados y exigen un tratamiento confiable todos los días.
De dónde provienen los metales
- Cromado. El cromo se valora por la resistencia a la corrosión y al desgaste que aporta a los componentes críticos. El recubrimiento y el enjuague lo arrastran a las aguas residuales, incluida su forma hexavalente, altamente regulada.
- Niquelado. El níquel protege las piezas, sirve de base a otros recubrimientos y mejora las propiedades del material. Los enjuagues y el mantenimiento de los baños son las principales fuentes.
- Anodizado. El anodizado con ácido crómico protege las aleaciones de aluminio y aporta cromo a las corrientes de enjuague.
- Tratamiento de superficies y limpieza. El desengrase, el decapado y el fresado químico disuelven metal de las propias piezas.
- Talleres de pintura. Los imprimantes de cromato y la limpieza de equipos aportan cromo al agua de lavado.
Por qué es importante
El cromo hexavalente es altamente tóxico para la vida acuática y un carcinógeno humano reconocido, y el níquel es tóxico en los niveles de descarga industrial. Las plantas aeroespaciales enfrentan algunos de los límites de descarga más estrictos del mundo. La precipitación convencional añade químicos y produce lodos peligrosos costosos de deshidratar, transportar y disponer.
Cómo lo trata Metafix
El RT3 utiliza nuestro medio patentado de intercambio metálico para capturar cobre, cromo, níquel, plata y oro a medida que el agua de enjuague atraviesa sus columnas filtrantes. El efluente sale por debajo de 1 ppm y fluye al drenaje por gravedad. Sin dosificación de químicos y sin lodos peligrosos que gestionar.
- Crece con su línea. Comience con 8 L/min con una caja de 4 columnas y amplíe a 16 L/min con un SuperPac-8.
- Protecciones integradas. Sensores de nivel, un transductor de presión y bandejas de detección de fugas protegen el sistema y el piso.
- Menos agua de entrada. El RW3 mantiene los tanques de enjuague dentro de especificación y solo agrega agua cuando la conductividad lo requiere, por lo que hay menos aguas residuales que tratar.
- También la plata. Los laboratorios END internos recuperan la plata de sus químicos de revelado con el MBX-1000.
- Monitoreo 24/7. Metatrax supervisa cada sistema y envía un correo a su equipo cuando algo requiere atención.

Elimina Cu, Cr, Ni, Ag y Au por debajo de 1 ppm, con descarga segura al drenaje y cero lodos peligrosos.

Monitorea hasta 8 tanques de enjuague con muestreo venturi sin bomba y agrega agua solo cuando es necesario.

Recupera el 99.99% de la plata del fijador y revelador de hasta 5 procesadoras, sin químicos ni lodos tóxicos.
En resumen
El cromo y el níquel siempre formarán parte de la manufactura aeroespacial. Los lodos peligrosos y las preocupaciones de cumplimiento no tienen por qué hacerlo. Con 38 años de experiencia y más de 200 unidades en operación, Metafix ayuda a los fabricantes aeroespaciales a tratar los metales pesados en la fuente y a mantener su enfoque en construir el futuro de la aviación.
